REFLEXION
   
 
News & Updates

Archive
 
La Conciencia y El Cerebro
Solimán
Solimán



* LA CONCIENCIA Y EL CEREBRO *

"Cada uno de nosotros lleva dentro de su propio sistema nervioso toda la historia de la vida biológica en el planeta, por lo menos aquella que pertenece al reino animal".- Dana Zohar


* * * *

Mientras que la conciencia en muchas formas es la cosa más familiar y accesible que cada uno de nosotros posee, permanece como uno de los fenómenos menos comprendidos en el mundo. Cada vez que decimos "Yo" o "nosotros" lo hacemos con la presunción tácita de que existe una conciencia "Yo" o "nosotros que ejecuta el hacer o el hablar. Pero en el momento en que tratamos de enfocarnos en esta cosa pensante, para agarrarla en una forma tangible, como pudiéramos agarrar un dedo o una oreja, parece desvanecerse antes de que la alcancemos. Sabemos mucho acerca de cómo agarra un dedo y de cómo oye un oído, pero virtualmente no tenemos hechos físIcos acerca del origen y naturaleza de esa persona consciente que origina el acto de agarrar o interpreta el acto de oír.

Existen aquellos, por supuesto, los dualistas, quienes argumentan que nunca puede haber una comprensión física del ser, o de la mente. Ellos sostienen que la mente y el cuerpo están bastante separados y que la mente es necesariamente inmaterial y etérea, como "algo" que nos viene de algún lugar fuera y reside temporalmente dentro de o a lo largo de la "concha" del cuerpo. Pero otros, usualmente más inclinados científicamente, han estado convencidos de que todo a lo largo de la mente o de la conciencia, como cualquier otra cosa, debe tenr alguna explicación física. Ellos han argumentado que su fuente debe estar localizada en alguna parte en el cuerpo, aunque las ideas acerca de dónde exactamente está, han variado considerablemente a través del tiempo y han dado lugar a toda suerte de modelos.

El filósoso antiguo Epicuro creía que existían "átomos del alma" distribuidos por todo el cuerpo y que ellos eran responsables a la vez por la conciencia y por la vitalidad general, aun cuando muchos griegos, anteriores a Epicuro, pensaban que el corazón o el pecho era la fuente de estas cosas. Otros habían supuesto que la coinciencia se levantaba de la función del hígado o de la corteza residente en la sangre. De acuerdo con los filósofos hindúes, estaba concentrada en "shakras" localizadas a lo largo de la espina dorsal, de aquí nuestra supuesta habilidad para controlarla y dirigirla a través de la meditación yoga, mientras que en tiempos más recientes René Descartes, en el siglo XVII, propuso que el punto donde se unían el cuerpo y el alma era en la misteriosa glándula pineal, localizada en la mitad del cerebro.

La mayoría de nosotros los que buscamos por un asiento físico de la conciencia, asumimos
que su origen debe descansar en alguna parte en la capacidad funcional del cerebro mismo. El daño hacia las otras órganos corporales puede resultar en toda forma de problemas, pero un golpe agudo en la cabeza casi siempre resulta en una pérdida de la conciencia, tal como las drogas que actúan en el cerebro, claramente se puede ver que alteran varios patrones de la conciencia. Por consiguiente, se asume que existe una eslabón necesario entre los estados físicos en el cerebro y los estados mentales o de conciencia., aunque la naturaleza exacta del eslabón es todavía uno de los grandes misterios tanto de la ciencia como de la filosofía.

En los años recientes la manera favorable de entenderse con este enigma ha sido el surgimiento del funcionalismo y la tendencia a comparar el cerebro con una computadora, sugiriendo que la mente, o la conciencia, se pueden equiparar con el proceso que se desarrolla dentro de la caja de la computadora. Somos lo que podemos hacer y lo que podemos hacer se define por nuestro circuito. El modelo de la computadora todavía domina la mayoría de la investigación del cerebro y a su vez ha pintado o coloreado nuestra forma completa de percibirnos nosotros mismos. Con frecuencia hablamos de que necesitamos un "input" o de que damos un valuable "output"; nuestros cerebros son el "hardware" y nuestras mentes son el "software"; somos programados para el éxito o para el fracaso. Toda la biología moderna en la actualidad opera de acuerdo con "programas para la conducta" donde una vez existía un sentido de propósito, o por lo menos de dirección. Pensamos acerca de nosotros mismos como si fuéramos "máquinas mentales".

Ciertamente el cerebro es el organismo jefe que controla el sistema nervioso, y como tal sus funciones físicas incluyen comunicación, coordinación, computación, aprendizaje y memoria, todo lo cual se comparte hasta cierta extensión con las capacidades operativas de nuestras mejores computadoras. En ese nivel, se obligan o se fuerzan las analogías entre las funciones del cerebro y las funciones de la computadora.

Hay una similitud indudable entre la manera como los complejos manojos de neuronas están organizados y el spaghetti de alambres que hacen el circuito eléctrónico de la computadora, particularmente ahora cuando se ha inventado el proceso paralelo. Como las "células nerviosas" de la computadora, los 10 billones or los 100 billiones de neuronas del cerebro también son una forma de alambrado eléctrico, con varios mensajes que pasan dentro y fuera del cerebro por la vía de impulsos electro-químicos viajando a través de los filamentos nerviosos, las sinapsis.. A cualquier tiempo el cerebro está literalmente agitándose con millones de acontecimientos altamente cargados de neuronas, una gran proporción de la cual no queda duda alguna de nuestra impresivo registro de información y datos y habilidades computables. Pero,...¿es eso lo que queremos decir cuando hablamos de conciencia? ¿Es la computación, dada su diversidad y su complejidad, todo lo que hay respecto a la mente? Si lo es, uno se siente tentado a preguntar el por qué las computadoras no tienen mentes.

Ciertamente las computadoras pueden hacer cosas muy sofisticadas. Ellas pueden analizar tejido genético, hacer matemáticas complejas o jugar ajedrés con un standard de pensamiento similar al de un transeúnte, pero hasta hoy nadie argumentaría que es posible que nos imaginemos que cualquier instrumento de computación electrónica de esa clase, sea siquiera remotamente, consciente. No sentimos que las computadoras se sientan conscientes. Ellas carecen de espontaneidad y de creatividad; ellas carecen de imaginación; ellas no se ríen cuando se dice un chiste; ellas no disfrutan cuando se escucha música; ellas no sufren de pena o de dolor o hacen cualquiera de las otras cosas de la clase que nosotros normalmente asociamos con la vida consciente de la mente humana.

Si aceptamos la ecuación de los funcionalistas de ser con hacer, no hay una manera clara de argumentar de que algo que se comporta conscientemente no es consciente. Toda nuestra manera de mirar a la conciencia ha llegado a ser tan restringida por el modelo máquina impuesto en ella que perdemos de vista los hechos que ligan el desarrollo del cerebro con la conciencia y parecemos ciegos a los rasgos característicos de nuestra certeza consciente. Nos llegamos a paralizar a nuestra propia experiencia y en el proceso la distorsionamos. El peligro está en que si continuamos percibiéndonos como máquinas, podemos llegar a ser máquinas, esto es, podemos reducir toda la riqueza de nuestra vida consciente al espectro estrecho de pensamiento y de conducta que pueden ser escritos dentro de programas. Es un peligro reconocido y escrito por otros, pero si queremos superarlo debemos hallar alguna manera completamente diferente de pensar acerca del eslabón mente-cerebro y a través de aquello una forma más humana de percibirnos a nosotros mismos. Al final, esto sólo se puede lograr a través de una mejor comprensión tanto de la psicología del cerebro como de la base física de la conciencia.

"La vitalidad de la nueva física combate la alienación y la fragmentación de la vida del siglo XXI y la reemplaza con un modelo de la realidad en el cual el universo en sí mismo posee un tipo de conciencia, del cual la conciencia humana es una expresión".

Paz y amor,

Solimán







Sign My Guestbook Get your own FREE Guestbook from htmlGEAR View My Guestbook
   
Guaranteed Top 10 Search Rankings
Chistian Online Advertising