![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]()
|
|
Emociones - Emotions
![]() EMOCIONES "Si no estáis interesados en las ideas abstractas, ¿por qué os sentís forzados a usarlas?"—Ayn Rand * * * Podríamos decir, como lo hace mucha gente, que no siempre es fácil actuar dentro de principios abstractos. No, no es fácil. Pero, ¿qué tan difícil, qué tan arduo es tener que actuar dentro de ellos sin saber lo que son? Nuestro subconsciente es como una computadora—la computadora más compleja que los seres humanos podemos construír. Y su función principal es la integración de nuestras ideas. ¿Quién la programa? Nuestra mente subconsciente. Si fallamos, si no alcanzamos cualquier convicción firme, nuestro subconsciente se programa por oportunidad, por azar—y nos entregamos o nos lanzamos nosotros mismos al poder de las ideas que no sabemos que hemos aceptado. Pero de una u otra manera nuestra computadora nos hace impresiones cada hora y cada día en forma de emociones que son como suposiciones o cálculos iluminantes de las cosas que nos rodean, calculadas de acuerdo a nuestros valores. Si programamos nuestra computadora por el pensamiento consciente, sabemos la naturaleza de nuestros valores y emociones; pero si no la programamos así, no lo sabemos. Un ser humano que se deja llevar por las emociones es como alguien que está operado por una computadora, cuyas impresiones no puede leer. No sabe si su programación es verdadera o falsa; correcta o equivocada; si lo puede llevar al éxito o a la destrucción; si sirve a sus metas o a aquellas de algún poder malo desconocido. Es ciego en dos frentes: ciego al mundo que le rodea y ciego a su propio mundo interior.; incapaz de agarrar la realidad de sus propios motivos y es un temor crónico de ambos. Las emociones no son instrumentos de conocimiento. Cuando abandonamos la razón, encontramos que no solamante nuestras emociones no pueden guiarnos, sino, que no podemos experimentar emociones, excepto una: El terror. La propagación de la adicción a la droga entre la gente joven, traída dentro de la moda intelectual de hoy, demuestra el insoportable estado interior de las personas que están privadas de sus medios de conocimiento y quienes buscan escapar de la realidad—del terror de su impotencia para comprender la existencia. "No permitiré que mis emociones controlen mi vida" T R A N S L A T I O N "If you are not interested in abstract ideas, why do you feel compelled to use them?".—Ayn Rand * * * We might say, as many people do, that it is not easy always to act on abstract principles. No, it is not easy. But how much harder is it, to have to act on them without knowing what they are? Our subconscious is like a computer—more complex computer than human beings can build—and its main function is the integration of our ideas. Who programs it? Our conscious mind. If we default, if we don't reach any firm convictions, our subconsious is programmed by chance—and we deliver ourselves into the power of ideas we do not know we have accepted. But one way or the other, our computer gives us print-outs, daily and hourly, in the form of emotions—which are lightning-like estimates of the things around us, calculated according to our values. If we programmed our computer by conscious thinking, we know the nature of our values and emotions. If we didn't, we don't. A human being who is run by emotions is like a man who is run by a computer whose print-outs he cannot read. He does not know whether its programming is true or false; right or worng; whether it's set to lead him to success or destruction, whether it serves his goals or those of some evil, unknowable power. He (she) is blind on two fronts: blind to the world around him (her) and to his (her) own inner world,; unable to grasp reality or his (her) own motives, and he (she) is in chronic terror of both. Emotions are not tools of cognition. When we abandon reason, we find not only that our emotions cannot guide us, but that we can experience no emotions save one: Terror. The spread of drug addiction among young people brought up on today's intellectual fashions, demonstrates the unbereable inner state of men who are deprived of their means of cognition and who seek escape from reality—from the terror of their impotence to deal with existence. "I won't allow my emotions to control my life" Con amor y buena voluntad, Solimán ![]()
|
||||||||||||||||