![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]()
|
|
Paternidad
![]() * PATERNIDAD * "No existen hijos ilegítimos. Lo que existen son padres ilegítimos" - Solimán * * * * La crianza de los hijos es algo bien difícil, porque conduce a dos actitudes opuestas por parte de ambos padres. De un lado, un padre hace todo lo humanamente posible para hacer que el niño o la niña se gusten a sí mismos. Del otro lado, los padres deben despertar en el niño un activo sentido de autocrítica. De ningún modo es tan fácil como puede sonar, hacer que un niño se guste y se acepte a sí mismo, mientras lucha por hacerse mejor. En gran parte, la mayoría de las personas desagradables que vemos alrededor de nosotros todos los días, fueron muchchos o muchachas con muy baja autoestima que ahora están tratando de levantarla en formas ilegítimas e inefectivas. Despertar un activo sentido de autocrítica en el niño es aún más difícil, porque el método que los padres acostumbran es criticarse ellos mismos, lo cual sólo atrae resistencia y resentimiento. El niño entonces llega a tomar una posición defensiva acerca de sus defectos y levanta barricadas psicológicas contra cualquier crítica, ya venga de adentro o de afuera. Hablamos de "amor propio" en un forma negativa. El genuino amor propio está lejos de la vanidad o presunción, o del egocentrismo. En efecto, es una verdad evidente que no podemos amar a las otras personas hasta que, y a menos que nos amemos a nosotros mismos en una forma apropiada. Y "en una forma apropiada" significa respetándonos a nosotros mismos, aceptando nuestras propias limitaciones, reconociendo que lo que es precioso para nosotros también es precioso para los otros y que nos hacemos humanos solamente en la transacción, no en el aislamiento. El niño promedio no aprende a gustarse mucho a sí mismo en los seis años antes de que va a la escuela por primera vez, porque está pequeño, es débil, es ignorante y está sujeto a la corrección, a la instrucción y al castigo continuos. Cuando llega a la escuela encuentra más de lo mismo y además está compitiendo con muchos otros niños por atención y por aprobación. El implante de la culpa en un niño antes de que tenga razón suficiente para saber acerca de lo que debiera y no debiera sentirse culpable, es responsable por la infelicidad de más adultos que cualquier otro tratamiento. Un niño aprende a distinguir lo que es bueno de lo que es malo, mucho más, cuando es estimulado en el momento en que hace algo bueno, que cuando es criticado a reprobado por algo que hizo malo. "No es el balance entre la disciplina y la tolerancia lo que es tan importante. Lo importante es hacer que el niño mantenga un balance entre un sentimiento de amor propio y un sentido de autocrítica". La mayoría de los padres aprendemos demasiado tarde que si castigamos, deberíamos castigar la falta y no al niño; si reprochamos una falta, puede ser reformada, pero si atacamos una personalidad, ésta sólo puede defenderse. Paz, amor y buen voluntad, Solimán ![]()
|
||||||||||||||