![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]()
|
|
Nuestro Centro de Gravedad
![]() * NUESTRO CENTRO DE GRAVEDAD * "El que niega a Dios, elige ser huérfano por toda la eternidad ". - Solimán * * * * Una experiencia que sentimos desde niños, sin poderla concretar, es que somos "satélites", quiero decir, que vivimos en función de Alguien; que giramos en torno de un centro de gravedad que nos atrae con fuerza, pero sin saber quién es ni dónde está. Vivir inteligentemente, vivir como seres humanos, consiste en descubrir este centro de gravedad, este Alguien, reconocerlo y dejar absorbernos por él. Existe el mundo material, sometido al tiempo y al espacio, y cuya ley de gravedad descubrió el sabio Newton. Desde entonces dejó de ser un misterio por qué cae la manzana. Sencillamente, porque la atrae la tierra en movimiento. Y dejó de ser también un misterio la ubicación de la Tierra en el espacio; es redonda y gira, con su satélite, la Luna, alrededor del Sol. Grandes físicos, tales como Copérnico, Kepler, Galileo, Newton, Einstein... experimentaron esta compleja atracción y buscaron su última explicación. Pero no existe solo la materia. En el interior de ésta y como su "alma", existe, latente, otro mundo, otra dimensión de la realidad, quizás la más real y sustancial. Este otro mundo misterioso, real, universal, está sometido, también él, a su propia ley de gravedad, no ya física sino espiritual. Todo ser humano siente las atracciones simples que llamamos deseos, afectos, inclinaciones. Son como masas espirituales que "caen" en nuestro espacio interior, que llamamos conciencia o alma; nos "tiran", nos arrastran.. Todo mundo siente "caer" sus deseos, pero pocos se preguntan: ¿por qué caen? Vivimos como niños la experiencia diaria, ingenua, natural de desear, de buscar, de preguntar y seguiremos siendo niños hasta la muerte, si no nos preguntamos, con toda seriedad, qué nos arrastra con tanta fuerza desde pequeños con tanta fuerza sin dejarnos un día de reposo, hasta más allá de la ancianidad. Una pléyade de físicos del espíritu, vale decir, de hombres o mujeres de Dios, recorre el horizonte de la historia universal. Cada uno de ellos nos cuenta su experiencia, esa fuerza invisible que lo atrajo hacia un único centro de gravedad. Nos cuentan cómo se preguntaron por el origen de esa fuerza de atracción. Se fueron sumando unos a otros hasta llegar al Newton del espíritu representando en Grandes Maestros como Jesús, Mahoma, Zoroastro, Buda, Paramahansa Yogananda y otros, quienes explicaron con sabiduría celestial, con experiencia tracendental, la ley de gravedad y de gravitación universal que rige el mundo entero. Esa recurrencia de hitos, esta secuencia milenaria de encuentros con Dios es lo que se conoce con el bello nombre de Historia Sagrada, expuesta en grandes y trascentales libros como La Biblia de los cristianos, El Corán de los musulmanes, Los Cinco Kings del Confucionismo Chino, el Libro de los Avestas de los que siguen las enseñanzas de Zoroastro, los cuales nos explican por qué cae la "manzana espiritual", nuestro corazón, hacia un centro interior que esos Grandes Maestros llamaron Padre Dios.. En el universo material cada objeto busca necesariamente el centro de gravedad, el Sol. En el universo espiritual nos fue dada la libertad para buscar y hallar el centro de gravedad que es Dios. "Esta es la razón de ser de la existencia humana: ¡Decidirnos por Dios!". Ésta podría ser la mejor decisión al comenzar este año 2006. Con el corazón les deseo paz, salud, amor y mucha felicidad, Solimán ![]()
|
||||||||||||||