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Idealismo
![]() * ID E A L I S M O * "Todos los seres humanos somos idealistas y no podemos dejar de serlo, si entendemos por idealismo el impulso a satisfacer necesidades que son específicamente humanas y que trascienden las necesidades fisiológicas de nuestro organismo".- Solimán * * * * Nuestra vida está determinada por la alternativa inevitable entre retroceso y progreso, entre el regreso de la existencia animal y la llegada de la existencia humana. Los humanos no podemos vivir estáticamente porque nuestras contradicciones internas nos impulsan a buscar un equilibrio, una armonía nueva que sustituya a la armonía animal, perdida con la naturaleza. Después de haber satisfecho nuestras necesidades animales, somos impulsados por nuestras necesidades humanas. Mientras nuestro cuerpo nos dice qué comer y qué evitar, nuestra conciencia debe decirnos qué necesidades debemos cultivar y satisfacer y qué necesidades dejamos debilitar y desaparecer. Pero el hambre y el apetito sexual son funciones del cuerpo con las que nacemos y la conciencia, aunque potencialmente presente, necesita de nuestra guía y requiere esencialmente de principios que aparecen únicamente durante el desarrollo de nuestra cultura. Todas nuestras pasiones e impulsos son intentos por hallar solución a nuestra existencia o, como también podemos decir, son un intento para evitar nuestro desequilibrio mental. A propósito, puede decirse que el verdadero problema de la vida mental no es por qué enloquecen las personas, sino más bien, por qué no enloquecen la mayoría de ellas. Lo mismo el individuo mentalmente sano que el neurótico, son impulsados por la necesidad de hallar una solución y la única diferencia es que una de las soluciones corresponde más a las necesidades totales del ser humano y, por lo tanto, es más favorable al despliegue de sus capacidades y a su felicidad que la otra. Todas las culturas proporcionan un sistema modelado en el que predominan ciertas soluciones y, en consecuencia, ciertos impulsos y satisfacciones. Ya se trate de religiones primitivas, de religiones deístas o no deístas, todas ellas son intentos por encontrar solución al problema existencial del ser humano. Las culturas más refinadas, lo mismo que las más bárbaras, tienen la misma misión y la única diferencia está en que la respuesta sea mejor o peor. El individuo que se desvía de las pautas o patrones culturales busca una solución, no menor que la que busca su hermano que está mejor adaptado a ellas. Su solución puede ser mejor o peor que la que proporciona su cultura, pero siempre es otra solución al mismo problema fundamental planteado por la existencia humana. En este sentido, todas las culturas son religiosas y toda neurosis es una forma particular de religión, siempre que entendamos por religión el intento de resolver el problema de la existencia humana. En realidad, la enorme energía de las fuerzas que producen las enfermedades mentales, así como como la de las que están detrás del arte y de la religión, nunca podrá entenderse como resultado de necesidades fisiológicas frustradas o sublimadas; esas fuerzas son intentos de resolver el problema del nacimiento del ser humano. Todos los seres humanos somos idealistas y no podemos dejar de serlo, si entendemos por idealismo el impulso a satisfacer necesidades que son específicamente humanas y que trascienden las necesidades fisiológicas de nuestro organismo. La diferencia, únicamente es, que un idealismo es una solución buena y adecuada y el otro, una solución mala y destructiva. El decidir cuál es la buena y cuál es la mala tiene que hacerse a base de nuestro conocimiento de la naturaleza del ser humano y de las leyes que rigen su desarrollo. "Nada hay más poderoso en el mundo que una idea. Ninguna arma puede destruirla; ningún poder puede conquistarla, excepto el poder de otra idea." Paz y amor, Solimán ![]()
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